lunes, 16 de junio de 2014

Equitación para los niños





Montar a caballo es uno de los deportes más placenteros para los niños. Los pequeños tienen una especial simpatía por los caballos, y practicar equitación les dará la oportunidad de conocer, cuidar y respetar a estos animales. Pero, sobre todo, disfrutarán de una actividad divertida al mismo tiempo que ejercitan todo su cuerpo y adquieren valores fundamentales para su vida diaria. La equitación, que incluye las disciplinas de salto, doma clásica y concurso completo, consiste en dominar al caballo, mantener su control y aprender a manejarlo. Deporte olímpico desde 1900, puede ser practicado por niños a partir de los 4 años de edad.
Cuando se adapte a sus capacidades y habilidades, así como a su estatura, peso y forma física. A medida que el niño crezca, tanto en edad y tamaño como en destreza, el tamaño del caballo también irá en aumento. Pero es necesario apuntar que el hecho de que tu hijo necesite un caballo de menor tamaño no implica que su aprendizaje sea más lento o que no pueda acudir a alguna competición.


Beneficios de la equitación

Aunque para muchas personas la hípica no supone un gran esfuerzo físico, lo cierto es que es un deporte muy completo que permite desarrollar la musculatura - principalmente de las piernas y los gluteos -, mejorar la coordinación motriz, el equilibrio y el sentido de la orientación. Junto a los beneficios físicos, la equitación ayuda en la socialización del niño, fomenta la confianza y seguridad del niño en sí mismo y mejora su capacidad de concentración y disciplina. Además, consigue que el pequeño adquiera dos valores fundamentales: responsabilidad y respeto por los animales y la naturaleza.

Cómo vestirse para montar a caballo



Para hacer equitación, es imprescindible ir con la ropa adecuada para evitar estar incómodo, pero también para evitar alguna desgracia en caso de haber alguna caída:

- Los breeches son los pantalones más adecuados para montar. Son ajustados y están perfectamente diseñados para que se acomoden a la silla de montar y no causen molestias.
- Es obligatorio que el niño lleve un casco adecuado al tamaño de su cabeza y que esté homologado por las federaciones de hípica.
- Los zapatos recomendados son botas con suela resistente y un poco de tacón - para evitar meter el pie al completo en el estribo -. El material más recomendado para los niños es el caucho, que no necesita unos cuidados especiales.
- En la parte de arriba del cuerpo se deberán llevar camisetas, camisas, sudaderas o jerseys cómodos y que cubran todo el brazo. Además, si llevan cremalleras o botones será necesario que estén bien abrochados para evitar que su vuelo asuste al caballo.
- Aunque no son obligatorios, es muy recomendable el uso de guantes para evitar sufrir rasguños o que se formen ampollas por el roce con las riendas.
- Otro elemento que tampoco es obligatorio aunque sí imprescindible en casi todos los entrenamientos es la fusta, ya que supone una ayuda para la realización de algunos movimientos. Una fusta nunca es para castigar al animal.




                            
                               POSICIÓN DE SALTO DE EQUITACIÓN  

En los saltos de obstáculos hay distintas categorías, en función de tu edad 
y de tu nivel. 
Igualmente hay muchos tipos de saltos con los que nos encontraremos, distinguiendo entre tres tipos de categorías:


- Vertical
- Fondo
- Combinación



Verticales:
Son saltos aislados, que requieren una velocidad no muy alta para que el caballo pueda llegar sin tocarlo. Para el caballo, estos saltos son los más difíciles, ya que
el caballo necesita acercarse lo máximo posible al salto para pasarlo de forma 
suave y redondeado. Dentro de los saltos verticales podemos encontrarnos con:

- Tablones
- Muros
- Cancelas
- Barras aisladas puestas de muchas formas.

Fondos:

Estos saltos están compuestos en dos o tres partes. Consisten en una barra delante y otra detrás, dejando un espacio entre ellas. Cuanto más ancho sea el espacio entre las barras, más se tendrá que estirar el caballo. Este salto es complicado y requiere mucho esfuerzo del caballo, ya que es un salto en vertical, dependiendo de la altura de las barras y un salto en horizontal, dependiendo de la distancia entre la primera y la segunda barra. El diseño de estos saltos puede variar, podemos encontrarnos con fondos de tres barras, que son las voleas escalonadas o con fondos donde las dos barras están a la misma altura.



Combinaciones:

Son varios saltos juntos. Distinguimos:
Dobles: en donde hay uno o dos trancos entre dos saltos verticales o fondos.
Triples: son tres saltos, verticales o fondos, con uno o dos trancos entre ellos.
Caer y partir: son combinaciones en los que no hay tranco de por medio, requieren un allegada controlada, equilibrada y perfecta, en la que el caballo aprende a sentarse sobre los pies y equilibrarse solo.


La postura 

Como siempre, el equilibrio es la base del salto. La práctica, la constancia y la habilidad, por supuesto también influyen.

La parte inferior de la pierna es la parte más importante, no hay que moverla durante el salto, debe estar fuerte soportando el resto del cuerpo.
El jinete debe mantener su peso sobre el centro de gravedad del caballo. No adelantarse, no retrasarse al movimiento.
Los talones no se deben subir, para eso, hay que subir los estribos uno o dos puntos, ya que si son demasiado largos, las piernas se irán para atrás y será imposible doblarse hacia alante con el caballo. Si los estribos los acortamos demasiado, serán ineficaces. 
Nuestro cuerpo debe doblarse desde la cadera, como en la foto, con la espalda derecha.
Los hombros relajados, las manos estiradas hacia delante, hacia el cuello del caballo.
Hay que tener en cuenta que durante el salto, caballo y jinete deben convertirse en uno sólo, es decir, el jinete debe ser el complemento del caballo, acompañándole, notando sus trancos, su batida.




DEFECTOS COMUNES Es normal que cuando empiezas a saltar, y a medida que vas entrenando cojas vicios y defectos,es decir, malas costumbres. Cuanto antes se sepan, antes se corregirán. La constancia y el entusiasmo del jinete por aprender serán claves para evitar malas costumbres y para avanzar rápidamente de nivel.
Aquí exponemos 3 de los defectos más comunes, pero cada jinete deberá ser estudiado por su entrenador y aconsejado por él:

Colgarse: Es el tirón de boca al caballo. Suele ocurrir porque el jinete no ha mantenido el equilibrio durante el salto. El caballo ha batido y el jinete se ha quedado atrás, agarrado a las riendas, por seguridad, y tirando de la boca del caballo. Para evitar esto, entrene con saltos bajos, hasta que note la batida del caballo y sepa doblar su cadera al compás del salto.

Manos: Las manos deben ir suaves, delante del salto jugando con ellas para que el caballo note que vamos encima, que mandamos, pero dejándola libertad para estirar el cuello durante el salto.

Apoyo: Soltar el apoyo delante de un salto es uno de los defectos más comunes que se dan. Cuando el caballo ya está encarado al salto, el jinete pierde el contacto en el último tranco del caballo, es lo contrario que las manos fijas. Esto hace que el caballo pierda confianza, que crea que el jinete ha decidido que no quiere saltar y así lo único que conseguirá será que el caballo se le salga del salto o que salte por instinto y que en el próximo salto sea el quien decida si salta o no. El contacto debe ser constante durante el salto.












miércoles, 11 de junio de 2014

Beneficios de la equitación en la salud


No cabe duda de la importancia que tiene realizar ejercicio físico para mejorar la salud y la tonificación del cuerpo en general, no todos los deportes cuentan con el mismo tipo de beneficios para el bienestar general del cuerpo, ni son tan conocidos entre el grueso de la población como los más populares.
 
En este sentido la equitación se ha convertido ya en una alternativa perfecta para muchos, ya que a pesar de haber sido considerada elitista y exclusiva de las clases adineradas durante años, no deja de ganar seguidores de todos los tipos gracias a los amplios beneficios que ofrece a nivel de salud y de bienestar general.



De esta manera, la llamada equinoterapia va expandiéndose para tratar rehabilitaciones físicas y emocionales a través de los caballos, que han demostrado ser especialmente eficaces para tratar incluso trastornos graves como el autismo profundo. Una serie de ventajas médicas que no son sin duda los únicos beneficios de montar a caballo, ya que en un plano más deportivo y lúdico, este deporte tiene mucho que ofrecer.

De entre todos los beneficios de practicar equitación conviene destacar:

•         Quema calorías. Y muchas más de las que piensas, ya que según se vaya a paseo o al trote la quema es distinta, en amplios recorridos pueden llegarse a perder incluso 600 calorías por hora, un factor a tener muy en cuenta, ya que va acompañado siempre de tonificación muscular y endurecimiento del cuerpo por la práctica de esta actividad deportiva.
•         Activa el corazón. Practicar equitación favorece una mejora en el sistema cardiovascular, además de muscular el corazón, aumentando la capacidad de éste, así como las respiratorias del jinete.
•         Mejora el equilibrio. Uno de los principales beneficios de montar a caballo es sin duda un aumento en la capacidad de equilibrio, algo fundamental en un alto número de aspectos en la vida diaria, además de proporcionar armonía a los movimientos que se realicen.
•         Beneficia a la postura. Montar a caballo conseguirá que se mantenga más recta la espalda, dando fuerza a los músculos de ésta, y por tanto, previniendo lesiones importantes relacionadas con los hombros, el busto y los lumbares.
•         Favorece el equilibrio emocional. Este ejercicio además de mejorar el cuerpo favorece psicológicamente a quienes lo practican, consiguiendo que aumente su autoestima y favoreciendo la toma de control de la propia vida para superar miedos y gestionar los problemas habituales de cada jornada.

A continuación se vera un vídeo la cual se mostrar los beneficios que traen la equitación :